Los que nos conocéis un poquito ya sabéis la respuesta a esta cuestión. Con nuestra idea de hacer dieta, nadie necesitará un día libre.
Pero expliquémoslo un poco más a fondo.
Eso del día libre se inventó para aflojar la presión que generan las dietas restrictivas, aquellas en las que se eliminan grupos enteros de alimentos (¡este mes nada de fruta! o… ¡Nada de carbohidratos esta semana!…etc.) y que en poco tiempo son capaces de sacar de nuestro interior a la fiera más temible con tal de comernos un pizza o unas fresas con leche.
Siguiendo una alimentación tan cuadriculada es normal que surjan deseos de tomar los alimentos que se nos han prohibido.
Pero por suerte nosotros no concebimos así nuestra manera de hacer dieta. ¿Sabes qué significa la palabra ALEA? A, de alimentación; L, de ligera; E, de equilibrada y A, de adaptada a ti. A tus necesidades, gustos y ritmo de vida.
Tuvimos que llamarlo DIETA por darle un nombre, pero en realidad algo como ESCUELA DE ALIMENTACIÓN ALEA se ajustaría más a la realidad 🙂
Por eso no creemos en eso del día libre. Porque somos conscientes de que no hay alimentos prohibidos. La gran verdad es que hay alimentos que deben estar presentes en nuestra alimentación a diario (por ejemplo, frutas y verduras), y otros que debemos espaciar en el tiempo y de los que debemos tomar una ración moderada (por ejemplo, unas palomitas en el cine o un pedazo de tarta en el cumple de tu hijo).
Más allá de que pensamos que mejorar los hábitos de alimentación para conseguir algo como adelgazar, puede hacerse sin sufrimiento, el día libre de dieta es muy peligroso por varios motivos.
- Da rienda suelta a no controlar nuestros impulsos, y eso para nuestra mente no es nada positivo. Lo comentábamos con una amiga psicóloga y nos decía que algo así es la semilla para un futuro trastorno por atracón. No es ninguna broma.
- Volvemos loco a nuestro cuerpo: si durante la semana estamos cuidándolo y dándole una serie de nutrientes y energía (justo lo que necesita), provocarle el sábado un subidón de azúcares, o de grasas, o de alcohol, lo desestabilizará, creando picos que no son justamente lo contrario a saludables.
- Si necesitamos el día libre hay algo que no se está haciendo bien: o la dieta que te han puesto no es la adecuada, o no le has transmitido a tu nutricionista tus necesidades, o es que no le estás haciendo caso 😉
Comunicarte con tu nutricionista es esencial para que todo fluya de manera práctica, sencilla y feliz. (Si eres paciente nuestro y necesitas comentarnos cualquier aspecto, dínoslo, ¡no te cortes!)
Solo conociendo qué necesitas, qué echas menos (por muy loco que te parezca) podremos ayudarte a integrar esas costumbres de forma saludable. Siempre hay solución 🙂
¿Deseas adelgazar? ¿Mejorar tu alimentación?
Podemos ayudarte:
Mi equipo de Nutricionistas y yo podemos ayudarte en ALEA.
Hola! Podéis asesorarme sobre cuáles son los aliños menos calóricos y mas adecuados? es que veo que el AOVE tiene muchas calorías… ¿Vale la salsa de soja? ¿o engorda mucho? ¿Y las salsas vinagreta tipo mac donalds? El yogur no me gusta. Si sabes de alguna marca que pueda comprarse, mejor. Gracias.
Muy buenas!
Qué pregunta más interesante, me encanta. (Tanto que me lo apunto como un futuro artículo).
Efectivamente, el aceite de oliva virgen extra (o cualquier otra variedad de aceite) es el aliño más calórico que podemos poner. De ahí que debamos cuidar la cantidad para no pasarnos de calorías.
La salsa de soja es una alternativa excelente (yo misma he comido hoy ensalada aliñada con salsa de soja y especias), mientras que una cucharada sopera de aceite aporta casi 100 calorías, la misma cantidad de soja casi no sobrepasa las 5 calorías.
Si la mezclas con distintas especias podrás darle un toque diferente cada vez: un poco de orégano, un poco de ajo en polvo, un poco de eneldo, o de menta casan genial con el sabor.
Si te gusta el sabor cítrico aliñar la ensalada con lima queda genial, o incluso con naranja que es más suave.
En este caso podrías ponerle una cucharada de postre de aceite (de oliva virgen extra o de sésano o cualquiera que te apetezca, aunque el primero de la lista debería ser el AOVE) y listo.
Sobre las salsas ya preparadas vigila lo siguiente: que por 100 mL no supere las 500 calorías. Como casi siempre se indica en cucharadas o en mililitros (1 cucharada sopera = 10 ml) vigila que una cucharada aporte unas 50 calorías, una cifra más que aceptable 🙂
¡Un abrazo!
María.
Muchas gracias! Tomo nota de todo y me encantaría ese post sobre aliños porque soy mucho de ensaladas, pokés y esas cositas y me daba miedo tomarlas por los aliños. Y si podéis incluir alguna receta para hacer vinagretas o balsámicas, que veo que la del Mc Donalds no engorda mucho pero claro no sé cómo hacerla o si se puede comprar alguna saludable. Muchas gracias
Y aprovechando… Si fuese posible, estaría muy bien un post sobre comida preparada que fuese apta para la dieta. Sé que lo ideal es prepararla nosotros en casa porque es más saludable, pero a veces con las prisas está bien contar con ayudita para casos esporádicos y más en verano. Por ejemplo, saber si son aptos el salmorejo preparado de Hacendado, o las ensaladas preparadas o incluso el humus (aunque sea un poquito) o cositas de ese estilo que podamos tener en la nevera para un imprevisto que nos pille el toro, que a las que somos mamis a veces se nos va el santo al cielo… Muchas gracias por vuestra atención.
Pues es algo que tenía en mente desde hace tiempo!
Porque es verdad que hay alimentos procesados que son saludables, sólo hay que saber distinguirlos.
Anotado queda!! Creo que para el curso siguiente caerán ambos, ¡un abrazo y gracias por tus ideas!